Está compuesta por dos historias breves: el noviazgo “impuesto” entre un apuesto príncipe y una ranita voluntariosa y las aventuras de un joven tigre en busca del “hombre”. Es una propuesta dinámica, con mucho color, buena música, títeres de guante, de boca y mecánicos. Hay momentos cómicos, “azucarados”, de suspenso... y los finales son sorprendentes.


Nuestra imaginación vuela, nosotros somos las sombras que proyecta sobre la tierra. (Vladimir Nabokov)
Sentir el latido de la vida
junto a nuestros
espectadores